
Porque encuentro en unos ojos
el resplandecer de las estrellas en el sur,
el resplandecer de las estrellas en el sur,
el sabor a agua isleña,
el crepitar de la hoguera de mis antepasados,
Porque anhelo tu sonrisa
cual cascada derrumbando hoscos,
muros de antaño;
cual cántaro de vino fresco al término de la vendimia,
cual tentación inoportuna
a mi desértico y deshabitado andar,
el crepitar de la hoguera de mis antepasados,
Porque anhelo tu sonrisa
cual cascada derrumbando hoscos,
muros de antaño;
cual cántaro de vino fresco al término de la vendimia,
cual tentación inoportuna
a mi desértico y deshabitado andar,
Porque ser parte de tu horizonte
por un instante
es sentirme ladera abrazada al ocaso.
No tienes que hacer piruetas para que sonría,
ni pronunciar palabras mágicas
para que abra la puerta,
ni adivinar enigmas
para que arrebates mi calma;
Porque atraparte en mis pupilas un segundo es
como adivinar praderas infinitas,
como concretar un aquelarre,
como devorar frutos silvestres hasta hartarme.
Sin embargo si te empecinas (si me empecino),
entonces de pronto, en un día cualquiera
con una lluvia o con un rayo de sol
eres distancia incalculable,
vacío, ausencia, guijarro agigantado
hastío, necedad ,convalecencia
socavón, letargo y duelo;
entonces caigo a la soledad
como una ninfa que ha perdido su telar.
Y soy tragedia,
y esperanza,
herida purpúrea,
luz magnánima y escabrosa;
Intento entre la bruma
doblegar y doblegarme.
Escapas, te hundes, navegas subterráneo
haciendome creer que ya he triunfado;
pero de pronto en un día cualquiera
con una lluvia o con un rayo de sol
afloras,emerges
como piedra arcana candente
derribada una y otra vez
desde un monte milenario.
Tu eres fénix que aletea en mi ventana,
yo soy golondrina al vaivén
de mis ensueños, de un éxtasis
que es un juego y es un duelo,
es cenit, cúspide, emplanada,
es vida, muerte y redención
a través de mis furias,
mi vergüenza, mi dolor.
Un sabor agridulce permanece
entre mi piel y no suelto la esperanza
a pesar de que no tiene donde irse.
por un instante
es sentirme ladera abrazada al ocaso.
No tienes que hacer piruetas para que sonría,
ni pronunciar palabras mágicas
para que abra la puerta,
ni adivinar enigmas
para que arrebates mi calma;
Porque atraparte en mis pupilas un segundo es
como adivinar praderas infinitas,
como concretar un aquelarre,
como devorar frutos silvestres hasta hartarme.
Sin embargo si te empecinas (si me empecino),
entonces de pronto, en un día cualquiera
con una lluvia o con un rayo de sol
eres distancia incalculable,
vacío, ausencia, guijarro agigantado
hastío, necedad ,convalecencia
socavón, letargo y duelo;
entonces caigo a la soledad
como una ninfa que ha perdido su telar.
Y soy tragedia,
y esperanza,
herida purpúrea,
luz magnánima y escabrosa;
Intento entre la bruma
doblegar y doblegarme.
Escapas, te hundes, navegas subterráneo
haciendome creer que ya he triunfado;
pero de pronto en un día cualquiera
con una lluvia o con un rayo de sol
afloras,emerges
como piedra arcana candente
derribada una y otra vez
desde un monte milenario.
Tu eres fénix que aletea en mi ventana,
yo soy golondrina al vaivén
de mis ensueños, de un éxtasis
que es un juego y es un duelo,
es cenit, cúspide, emplanada,
es vida, muerte y redención
a través de mis furias,
mi vergüenza, mi dolor.
Un sabor agridulce permanece
entre mi piel y no suelto la esperanza
a pesar de que no tiene donde irse.
Preguntas ¿Por qué?
He llenado páginas en blanco,
he agotado noches de desvelo,
he despertado infinidad de días con tu rostro,
he anhelado millones de veces un encuentro;
A veces la respuesta es nítida,
clara, transparente,
tan legible como un niño sonriendo,
Como el arcoiris que corona la distancia.
Y cuando creo atrapar la cordura,
la calma, la razón,
pasan los años;
y de pronto en un día cualquiera
Con una lluvia o con un rayo de sol
Afloras, emerges
Sorpresivamente,
Como un desierto en flor.
he agotado noches de desvelo,
he despertado infinidad de días con tu rostro,
he anhelado millones de veces un encuentro;
A veces la respuesta es nítida,
clara, transparente,
tan legible como un niño sonriendo,
Como el arcoiris que corona la distancia.
Y cuando creo atrapar la cordura,
la calma, la razón,
pasan los años;
y de pronto en un día cualquiera
Con una lluvia o con un rayo de sol
Afloras, emerges
Sorpresivamente,
Como un desierto en flor.



.jpg)






